México.

El retroceso acelerado de los glaciares en todo el mundo es una señal inequívoca del aumento de la temperatura global y podría tener consecuencias devastadoras para ecosistemas completos y ciudades costeras, incluidos territorios como México, advirtió el investigador Hugo Delgado, del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México.

«En el caso actual, sabemos que todos los glaciares que existen en el mundo se encuentran retrocediendo. Eso, al final de cuentas, nos está indicando que hay un aumento importante de la temperatura a nivel global», explicó el especialista.

La reducción en tamaño de estos gigantes cuerpos de hielo no solo transforma paisajes remotos, sino que también altera el equilibrio de ecosistemas y representa riesgos directos para zonas costeras. Aunque México no alberga los glaciares más extensos del planeta, no está exento de las consecuencias.

Delgado advirtió que, si se pierde el agua almacenada en forma sólida en montañas, así como en regiones como la Antártida o Groenlandia, el nivel del mar podría aumentar entre 40 y 60 metros adicionales. “Desaparecerían muchas ciudades costeras, no solamente islas completas que se encuentran en medio de las cuencas oceánicas, sino también en México. Tenemos muchos desarrollos en las orillas de nuestros mares”, subrayó.

El incremento histórico de la temperatura global es el principal factor detrás del deshielo. A ello se suma un fenómeno que acelera el proceso: cuando el agua de deshielo del glaciar entra en contacto con el mar, el agua salada —más densa— se posiciona en la base del hielo y la debilita desde abajo. Al ser más cálida, favorece el desprendimiento de grandes bloques, formando icebergs.

Frente a este panorama, la comunidad académica ha insistido en la urgencia de reforzar medidas de protección. En este contexto, Naciones Unidas y la UNESCO designaron 2025 como el Año Internacional para la Conservación de los Glaciares, con el objetivo de impulsar políticas públicas que atiendan esta problemática.

El investigador recordó casos como el del proyecto minero Pascua Lama, en Chile, donde se planteó intervenir glaciares para facilitar la explotación de minerales. “Las leyes que se están desarrollando en los diferentes países son precisamente para que, si bien están retrocediendo, no los hagamos retroceder más rápido. Esa es la connotación de la conservación o preservación de los glaciares en este año en particular: llamar la atención y crear una conciencia de protección del medio que nos rodea”, concluyó.

Por: TV UNAM.