Cuba

Músicos y bailadores se reunieron el viernes en La Habana para celebrar el Día del Son Cubano, un género musical autóctono de la nación caribeña cuya práctica fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

“Es el padre como género de todos los otros géneros musicales en Cuba, pero también en el mundo. Tuvo un impacto enorme. Fue nacido del encuentro, se puede decir, entre Europa y los sonidos africanos”, dice Anna Lemaistre, directora de la UNESCO.

Indira Fajardo, presidenta del Instituto Cubano de la Música, aseguró por su parte que la inscripción de la práctica del son cubano en la lista que coordina la UNESCO es un reconocimiento justo, porque este género ha influido en muchas sonoridades del orbe.

“No solo reconoce al género musical, sino también a las expresiones danzarias, a las maneras de hablar, a las maneras de estar, a la construcción de los instrumentos, a la manera de vivir también esa comunidad de soneros que ya se ha expandido en muchísimas partes del mundo y ha dejado un legado invaluable”.

Reconocido como un elemento esencial de la identidad cultural de la nación caribeña, el son, en sus diferentes variantes, goza de una gran vitalidad en toda Cuba y ha extendido su influencia al mundo entero. Con esta declaratoria, la práctica del son se sumó a otras expresiones autóctonas cubanas que integran la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, como la rumba, el punto cubano, la tumba francesa, las parrandas del centro de Cuba y el bolero. (Xinhua).