Turquía.

Otra amenaza se esconde bajo la nube de polvo que cubre la ciudad turca de Hatay, golpeada por el terremoto amianto. Reporteros invitaron al ingeniero medioambiental, Utku Firat, para recoger y analizar muestras sobre el terreno.

“Cualquiera que haya estado en Hatay corre el riesgo de estar expuesto al Amianto”, dijo Firat.

El viaje comienza en Gaziantep a 200 kilómetros de Hatay porque el aeropuerto local sufrió daños en el terremoto. Siete meses después, la ciudad parece aún zona de guerra.

Tomamos muestras de polvo cerca de las carpas donde vive la gente, también fuimos a una zona donde se amontonan escombros del terremoto y recogimos varias muestras para analizar el amianto.

El amianto puede provocar mesotelioma, cáncer de pulmón y pleura décadas más tarde, pero la exposición continua podría causar la rápida aparición de graves enfermedades.

“Mi hermano está enfermo por el polvo. Lo llevamos al hospital y le dieron oxígeno. Luego regresamos y el polvo le hizo daño. A veces duerme toda la semana”, dijo Limar Yusunoglu.

Según los expertos en salud pública, hay miles de niños en la región que corren el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón al llegar a los 20 o 30 años. Este vertedero está a 50 metros de los contenedores donde vive la gente. Cerca se encuentra una escuela con unos 5 mil alumnos.

Si los materiales de amianto se hubieran retirado antes de demoler los edificios, se podrían haber minimizado los riesgos”, apuntó Firat.

Los lugareños dicen que el gobierno priorizó la reconstrucción rápida a la salud pública. El equipo está de regreso en Gaziantep tras dos día de reportajes en el lugar, recogen una última muestra de polvo en el techo del auto. Al día siguiente los resultados de laboratorio muestran que el amianto viajó cientos de kilómetros en el techo del auto. Una clara señal de la magnitud del peligro que podría afectar a millones de personas.

“Los resultados obtenidos son realmente graves: detectamos amiento en 16 de las 45 muestras, por eso las declaraciones de las autoridades no reflejan la realidad sobre el terreno”, detalló.

Public Health Science también examinó el informe de laboratorio. “Puede que nos enfrentemos a decenas de miles de muertes de jóvenes a causa del cáncer. Los comunicados oficiales aseguran supuestamente que la población no está afectada”, agregó Firat.

Retirar el amianto es un proceso costoso y requiere tiempo, y si no se hace podría resultar más destructivo. Según la experiencia de Turquía, de llegar a producirse otra catástrofe entonces será demasiado tarde.