España.

La Universitat Politècnica de València (UPV), en colaboración con la Catedral de Valencia, ha desarrollado un modelo innovador basado en tecnologías digitales para gestionar de forma sostenible el creciente flujo de visitantes al monumento.

«Y aquí estamos ayudando con nuestro conocimiento, con nuestra tecnología, a preservar el patrimonio valenciano, a hacerlo más accesible, no solo a los valencianos, sino a todos nuestros visitantes. Incluso se está desarrollando conocimiento, innovaciones y tecnología que estoy seguro de que van a inspirar a que esto se pueda hacer en otros sitios«, explicó José Capilla, rector de la UPV.

En el proyecto ha participado un equipo multidisciplinar de más de veinte personas, integrado por personal investigador y estudiantes de áreas como arquitectura, patrimonio, turismo, telecomunicaciones, drones y geomática.

La investigación ha permitido diagnosticar el impacto de las visitas y diseñar soluciones para evitar la degradación del patrimonio.

Hemos estado desarrollando y perfeccionando los estudios de capacidad de carga en espacios cerrados y confinados, basándonos en métodos que evalúan la calidad del aire interior, especialmente el CO2. En el espacio exterior hemos empezado a investigar los flujos de personas, de flujos densos que circulan en el entorno de la catedral”, explicó Ma. José Viñals, docente.

La Catedral de Valencia ha pasado de recibir unos 350 mil visitantes antes de la pandemia a casi el doble en 2025, y se prevé un nuevo aumento en 2026 con motivo del Año Jubilar del Santo Cáliz, lo que ha impulsado la necesidad de nuevas soluciones de gestión.

“Ya no hablamos solo de tener una visita confortable y agradable, sino también de temas de seguridad para las personas”, añadió Viñals.

Uno de los estudios más relevantes se realizó el 19 de marzo, cuando se utilizaron drones, cámaras y personal en tierra para monitorizar el flujo de visitantes.

“Fue espectacular. Antes de la mascletá hubo flujo en dos direcciones hacia la Plaza del Ayuntamiento y la Virgen. Pero cuando acabó la mascletá, fue como un flujo enorme de personas hacia el río”, describió.

Los datos obtenidos serán integrados en los sistemas del Ayuntamiento de Valencia para generar alertas tempranas.

“El Ayuntamiento de Valencia se ha interesado y vamos a integrar en su plataforma de gestión todas estas situaciones, junto con otros sensores, para que se puedan predecir cosas que van a pasar en horas en otros lugares de la ciudad”, explicó Viñals.

La colaboración entre la UPV y la Catedral de Valencia se ha desarrollado durante varios años.

“Todo este trabajo nos ha permitido conocer mejor a los visitantes de la catedral. Sabemos cómo vienen, cómo recorren el interior y el exterior, y hemos encontrado opciones para que esta gran cantidad de visitantes tenga el menor impacto posible sobre el patrimonio”, señaló Carlos Gener, gestor cultural.

Los resultados han llevado al equipo a implementar este modelo en otros espacios patrimoniales de República Dominicana e Italia.

Por: Universitat Politècnica de València (UPV).