TegucigalpaHonduras

Las altas temperaturas y la sequía que afectan a Centroamérica tienen a Honduras con problemas en la generación de energía, reconoció el gobierno el sábado en cadena de radio y televisión.

Los apagones que se registraban desde semanas atrás en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, y otros centros urbanos de la región norte se extendieron a varias zonas de la capital durante el día y la noche del sábado hasta por dos horas.

El gerente de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Erick Tejada, pidió «clara y total comprensión» a los ciudadanos porque «en los últimos días, debido a las fuertes olas de calor y la prolongada sequía que afecta a la región, la operación del sistema interconectado nacional se ha visto afectada».

Reconoció que los apagones de la capital se debieron a una «falla breve de 4 transformadores que operan en la zona centro-sur», la que fue «subsanado en velocidad récord».

Detalló que el gobierno heredó una matriz de 3.000 MW, pero la generación cae a 1.750 MW en horas de la noche por las «olas de calor y sequía» que afectan las fuentes de generación y aumentan la demanda.

«En las próximas semanas deberemos salir a licitar pública e internacionalmente 1.500 MW de potencia firme para resolver la eterna problemática de abastecimiento heredada» del gobierno anterior, prometió.

La estatal Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) declaró el sábado «alerta roja» en cinco de los 18 departamentos del país «por los niveles de contaminación», todos de la región norte.

La alerta roja consiste en «evitar actividades físicas al aire libre donde aún se observe presencia alta de humo y bruma» y «utilizar mascarilla», entre otras medidas.

Una densa capa de humo ha cubierto la capital y otras ciudades de Honduras durante las últimas semanas a causa de unos 2.600 incendios forestales que destruyeron más de 208.000 hectáreas de bosques, según el estatal Instituto de Conservación Forestal (ICF).

Costa Rica también ha iniciado racionamientos eléctricos ante la escasez de agua en los embalses que abastecen las centrales hidroeléctricas a causa de la sequía por el fenómeno de El Niño.