EEUU.

La NASA y Boeing comenzaron la cuenta regresiva para el lanzamiento este jueves desde Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU.) de una misión no tripulada a la Estación Espacial Internacional (EEI), cuyo éxito supondrá que la nave Starliner de la firma privada obtenga la certificación para llevar astronautas y carga.

La cápsula no tripulada CST-100 Starliner despegará montada encima de un cohete Atlas V a las 18.54 horas de este jueves (22.54 GMT) desde el Complejo-41 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, como parte del programa de Tripulación Comercial que desarrolla la NASA.ee

La cápsula Starliner de Boeing, de unos 5 metros de altura y con capacidad para una tripulación de hasta siete personas, cruzará la atmósfera terrestre con ayuda de un cohete Atlas V, de 52 metros de alto y construido por el consorcio privado United Launch Alliance (ULA), del que Boeing también forma parte.

«Con el acondicionamiento térmico, o enfriamiento, ahora completo, el oxígeno líquido ha comenzado a fluir hacia la etapa superior del Centaur (segunda etapa del cohete) para el lanzamiento de hoy», informó en una actualización ULA.

«Aproximadamente 4.150 galones de oxígeno líquido se cargarán en el Dual Engine Centaur para su misión de acelerar (la nave) Starliner al espacio», agregó.

Por su parte, la NASA informó que los meteorólogos del 45 Escuadrón Meteorológico de la Fuerza Espacial de EE. UU. predicen un 80 por ciento de posibilidades de clima favorable para el lanzamiento de la misión no tripulada, a la que se ha llamado OFT-2.

Se trata, detalla la NASA, de «un vuelo de demostración que se pone un paso más cerca de la certificación para transportar astronautas hacia y desde la Estación Espacial Internacional», tal como ya lo hace SpaceX.

La prueba de lanzamiento consiste en demostrar «las capacidades de extremo a extremo» de la nave espacial Starliner y el cohete Atlas V, desde el lanzamiento hasta regresar a la Tierra, añade.

Esta es la segunda prueba sin tripulación de vuelo de la nave espacial CST-100 Starliner de Boeing para el programa de tripulación comercial, puntualiza la agencia estadounidense.

Unas 24 horas después del lanzamiento, el módulo Harmony de la EEI recibirá a la nave, que se acoplará de forma autónoma y llegará con 800 libras (más de 360 kilos) de carga, de las cuales 500 (casi 230 kilos) corresponden a material de la NASA y suministros para la tripulación.

La cápsula se mantendrá por unos cinco días en el laboratorio orbital para luego emprender un viaje de regreso que concluirá en el desierto de Nuevo México, donde aterrizará con 600 libras (270 kgs) de carga, incluidos tres tanques reutilizables del sistema de recarga de oxígeno y nitrógeno que proporcionan aire respirable a los miembros de la tripulación de la estación.

Al igual que SpaceX, la firma del multimillonario Elon Musk, Boeing tiene un contrato de más de 4 mil 200 millones de dólares con la NASA para encargarse del traslado de ida y vuelta de astronautas y equipos a la estación espacial despegando desde suelo estadounidense.