Ecuador.

Todos los seres humanos tienen una herencia genética, una cadena de información que reciben desde antes de nacer. Los genes definen quiénes somos. El color de los ojos, la estatura, incluso la predisposición a padecer algunas enfermedades, pero los genes no son una sentencia definitiva, aunque los heredamos, la forma en que se expresan puede cambiar y es ahí donde influyen las decisiones diarias como la alimentación, el estrés, o los hábitos de vida. A esto se le conoce como epigenética.

La epigenética es una rama de la genética que se ha explorado en los últimos años de forma muy general y que ha aportado muchísimos estudios en en las enfermedades y sobre todo en los comportamientos. Para hacerle un resumen pequeñito, la epigenética refiere a cómo nuestro ambiente, todo a lo que nosotros nos exponemos afectan a nuestros a nuestros genes”, explicó Wladimir Villfuente, experto en genética.

Aunque el ADN no se modifica, el cuerpo puede activar o silenciar ciertos genes, por ejemplo, en el cáncer.

“Nosotros sabemos que la etiología del cáncer es muy diversa, pero que una de las principales modificaciones, alteraciones o mutaciones que se da a nivel genético es justamente que estos oncogenes que todos tenemos, se encuentran activados, se encuentran hiperactivados y también tenemos genes supresores de tumores que estos en cambio se encuentran silenciados”, detalló Villfuente.

En otras enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson ocurre algo similar, procesos que dañan neuronas pueden activarse, mientras que mecanismos de protección pueden debilitarse.

Muchas de las veces en unas enfermedades tanto genéticas como las que tienen predisposición genética no hay solamente un gen implicado, es una correlación de muchos genes lo que dificulta que justamente podamos silenciar a un solo gen por esta interacción genética que se realiza entre todos. Sin embargo, está el mismo cáncer, están las enfermedades neurodegenerativas, el Alzheimer, el Parkinson, está también la diabetes, están algunas de las leucemias que se han estudiado cómo influye directamente el ambiente en este tipo de enfermedades”, agregó Villfuente.

Aunque la carga genética influye, factores como el estrés, la mala alimentación y la falta de sueño pueden aumentar el riesgo, pero también ocurre lo contrario, el ejercicio, una buena alimentación y un estilo de vida equilibrado pueden actuar como factores protectores. Así, la epigenética revela que el entorno y las decisiones diarias también influyen en nuestra salud.

Por: Universidad Técnica del Norte (UTN) / Viviana Obando.