México.

La cría y alimentación de animales de granja para el consumo humano es responsable de, al menos, el 14.5 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y origina una grave degradación ambiental. Estamos devastando el planeta y estamos haciendo una matanza indiscriminada de animales de granja, los cuales no llegan todos a las mesas de los más necesitados.

El problema de la sobrepoblación mundial y la hambruna creciente debido a guerras, desplazamientos y migraciones nos está obligando a hacer un cambio radical a nuestra dieta y los insectos son el alimento del futuro.

La mayor parte de la tradición culinaria mexicana ha persistido. En poblaciones de diecinueve estados de la República, por lo menos, se incluye tradicionalmente en su dieta alguna de las 57 especies comestibles de México. Esta va desde los chapulines, los escarabajos, las hormigas y las cigarras, hasta las avispas, las moscas, los mosquitos, las chinches, los piojos, las libélulas y las mariposas, por mencionar las más conocidas.

Esta riqueza que representan los insectos ha sido desaprovechada, ya que además de su capacidad nutritiva, su cultivo no depende de variaciones climatológicas, no necesita grandes extensiones de terreno ni empobrecen la flora y la fauna. La única razón del consumo actual de insectos y flores en la mayoría de las etnias indígenas es porque estos forman parte de sus patrones alimenticios y han sido heredados, consumiéndose por ello de una manera selectiva.

Es fundamental y muy necesario rescatar y dejar constancia de las recetas de cocina con insectos obtenidos en algunos recetarios de la cocina tradicional mexicana y pasar a papel la tradición oral de varias etnias sobre la recolección y preparación de platillos a base de insectos. Hay que hacer mención de que la inmensa mayoría de los libros de cocina omiten el tema de estos animalitos, así como de las flores comestibles, aunque últimamente las cosas han cambiado y han empezado a aparecer algunas publicaciones en las que las flores sustituyen algunas verduras y los gusanos, escamoles y chinicuiles sustituyen la carne para codearse con los moles y los chiles en nogada.

Por: TV UNAM.