Ecuador.

El ruido constante presente en entornos industriales, como ventilaciones, maquinaria y tránsito pesado, podría dejar de ser un simple sonido de fondo para convertirse en una fuente alternativa de energía. Así lo plantea un docente investigador en Física de la Universidad Técnica del Norte, en Ibarra, Ecuador; quien explora el aprovechamiento de estas frecuencias sonoras de baja intensidad.

De acuerdo con el especialista, estos sonidos —aunque imperceptibles por su constancia— generan vibraciones que pueden ser captadas por dispositivos a pequeña escala. Si bien el voltaje obtenido es bajo, resulta suficiente para alimentar sensores industriales encargados de monitorear variables como la calidad del aire, la temperatura o el estado del entorno.

La tecnología utilizada, conocida como “harvesters acústicos”, permite transformar el sonido en vibraciones mecánicas y posteriormente en energía eléctrica. Sin embargo, no todos los tipos de ruido son aptos para este proceso. Sonidos breves como voces o gritos no generan vibraciones sostenidas, lo que limita su aprovechamiento energético. En contraste, los sistemas de ventilación, motores y maquinaria producen frecuencias bajas y estables que pueden ser capturadas con mayor eficiencia.

El equipo de investigación ha comprobado la viabilidad teórica del sistema y avanza ahora hacia su fase aplicada. Entre los objetivos futuros se encuentra incrementar la capacidad de generación energética para ampliar sus usos, no solo en sensores, sino también en la carga de dispositivos móviles, sistemas de iluminación y otras aplicaciones que demanden mayor potencia.

Este desarrollo abre nuevas perspectivas en el diseño de ciudades inteligentes y sostenibles, donde el ruido cotidiano podría reutilizarse como un recurso tecnológico, contribuyendo a la eficiencia energética y al aprovechamiento de fuentes no convencionales.

Por: Universidad Técnica del Norte (UTN).