Argentina.

La contaminación ambiental provocada por hidrocarburos continúa siendo uno de los principales desafíos ecológicos, especialmente en ecosistemas marinos. Entre las fuentes más comunes de este tipo de contaminación se encuentran los residuos de sentina generados por embarcaciones, líquidos altamente contaminados que se acumulan en una cavidad ubicada debajo de la sala de máquinas de los barcos. Estos residuos concentran líquidos provenientes de labores de limpieza y mantenimiento, además de sustancias derivadas del funcionamiento de maquinaria, por lo que contienen altas concentraciones de hidrocarburos tóxicos.

Debido a su peligrosidad, no pueden ser liberados directamente al ambiente y deben someterse a tratamientos específicos conforme a la legislación vigente, antes de ser descargados al mar o a sistemas de alcantarillado. Ante esta problemática, especialistas del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Ambiente trabajan desde hace varios años en el tratamiento biológico de residuos de sentina.

El proceso consiste en incorporar bacterias capaces de degradar hidrocarburos, lo que permite obtener un efluente considerablemente más limpio. Sin embargo, los investigadores señalan que, aunque este método ofrece múltiples beneficios ambientales, el proceso natural de degradación bacteriana suele ser lento. Como alternativa, el equipo identificó que residuos provenientes de la industria del girasol pueden hacer más eficiente este tratamiento.

De acuerdo con los especialistas, del prensado de girasol es posible extraer proteínas que mejoran la capacidad de las bacterias para degradar hidrocarburos, acelerando así el proceso de limpieza de estos residuos contaminantes. La investigación se desarrolla en colaboración con una empresa de Mar del Plata dedicada a la fabricación de equipos separadores de residuos de sentina. Esta alianza busca optimizar dichos sistemas mediante el trabajo conjunto entre el sector industrial y el ámbito científico, además de fortalecer vínculos con otros laboratorios para avanzar en el desarrollo de soluciones ambientales.

Por: Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).