México.

Muchas personas escuchamos la palabra radiación y de inmediato, imaginamos objetos o líquidos brillantes y superhéroes, pero este fenómeno es mucho más común de lo que pensamos.

La radiación es energía que puede provenir de una fuente natural o artificial. Una parte de la radiación tiene un campo eléctrico y uno magnético, por lo que también le llamamos electromagnética y se encuentra en forma de ondas.

Existen varios tipos de ondas y dos tipos de radiación: no ionizante e ionizante, la diferencia está en la forma en que esta energía actúa en materiales como el aire, el agua o nuestro cuerpo.

La radiación no ionizante no tiene la suficiente energía para cambiar la estructura molecular de los objetos. Las ondas de radio, las microondas, el infrarrojo y la luz visible forman parte de este tipo.

En cambio, la radiación ionizante sí puede modificar la estructura molecular, dañar células e incluso provocar cáncer. Los rayos ultravioleta, X y gamma son parte de este tipo de radiación. No es recomendable exponerse a ella si no es necesario, ya que nos puede perjudicar.

La radiación electromagnética no es cosa de las películas o cómics, convivimos con ella todos los días.

Por: DGDC.