Colombia.

La ciudad de Cali en 2023, sedienta de agua y anegada en la violencia y la corrupción: ese es el escenario de la serie colombiana «Turbia», que se presentó el domingo en el festival Series Mania de Lille (Francia).

Situada en el valle del Cauca, cerca de la costa del Pacífico, Cali recibe casi el doble de lluvia al año que París.

Pero ¿qué sucedería si la estación seca se alargara de forma agónica, y que al llover, las consecuencias fueran una catástrofe ecológica y humanitaria?

«Turbia» son seis episodios en principio independientes, pero que se van entrelazando progresivamente.

Producida por Contravía Films e Inercia Películas para la cadena colombiana Telepacífico, «Turbia» fue rodada en 2019, pero como tantos otros proyectos cinematográficos, quedó varado a causa de la pandemia del covid-19.

Colombia se sumergió en una oleada de protestas a causa de la pandemia que tiene cierto eco en la serie.

«Al final terminamos utilizando sonidos de la revuelta reales (…) para poner en cuestión toda la situación ambiental», explicó en videoentrevista con la AFP el creador de «Turbia», Óscar Ruiz Navia, que también dirigió el primero de los seis episodios.

«Cada episodio sucede en una zona diferente de la ciudad», explicó el director.

«El concepto era reunir a seis directores de cine que pudieran hacer una serie aprovechando el boom que hay ahora», añadió.

En el primer capítulo, una pareja de jóvenes se enamoran a pesar de que su relación está condenada al fracaso, a causa de los barrios donde les tocó nacer.

Él en la «zona seca», dependiente del suministro de agua en camiones, y ella de la «zona húmeda», en la que las piscinas siguen llenas y el preciado líquido no es un problema.

«Turbia», que será estrenada en Colombia tras su pase en Lille, guarda para el telespectador una sorpresa: la participación de la política ecologista Francia Márquez, que podría convertirse en la próxima vicepresidenta de Colombia.

Márquez interpreta en el tercer episodio a Esnela, una mujer que se opone a ser expulsada de una barriada pobre, en medio de esa acuciante falta de agua.

«La invitamos a actuar en la serie, interpretando a un personaje parecido a ella misma», explica Ruiz Navia.

– Las plataformas como salvavidas –

En total, la serie ha costado en torno a un millón de dólares. Una cantidad irrisoria comparada con las fastuosas producciones que presentan plataformas como Netflix o Amazon.

Pero Óscar Ruiz Navia y sus compañeros directores de «Turbia» no reniegan del profundo cambio que ha significado la pandemia en los gustos del espectador, que parece haberse dejado convencer por el cine en pequeña pantalla.

Una serie colombiana, «La reina del flow», ha tenido un gran éxito internacional en Netflix, copando los primeros puestos de audiencia en Francia o España.

«Las plataformas se están volviendo ese espacio donde nosotros también podemos comunicarnos con nuestra audiencia. Porque si nos quedamos esperando que un exhibidor de un teatro nos programe la película, pues ahí nos quedamos años», comenta.

«Pertenecemos a una generación de cineastas que tuvimos la fortuna de participar en festivales como Cannes», explica.

Ruiz Navia estrenó en 2010 «El vuelco del cangrejo» en la Berlinale.

Carlos Moreno, que dirigió el segundo episodio, es conocido internacionalmente por «Escobar, el patrón del mal», sobre el capo colombiano, que fue distribuida por Telemundo en 2012.

César Augusto Acevedo ganó la Cámara de Oro en Cannes por su ópera prima «La tierra y la sombra».

Los otros directores son William Vega, Jorge Navas y Santiago Lozano.