México.
Un grupo de estudiantes de posgrado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrolla electrodos a partir de carbón vegetal obtenido del sargazo, con el objetivo de degradar contaminantes presentes en aguas residuales industriales.
La propuesta, impulsada por Giovanni Flores Sánchez, Frida López López, Ángel Eduardo Lugo Dorantes y José Fernando Carmona Neri, plantea un sistema integral con enfoque sostenible. Para ello, durante el proceso de descontaminación emplean paneles solares que suministran la energía necesaria para operar el sistema.
Los jóvenes investigadores lograron eliminar hasta 90 % de los pigmentos presentes en agua residual proporcionada por una empresa textil. Este tipo de descargas contiene colorantes utilizados en la tintura de mezclilla, especialmente azul índigo, uno de los compuestos más difíciles de remover mediante tratamientos convencionales.
Con la asesoría del científico Jorge Alberto Mendoza Pérez, el equipo emplea una técnica llamada pirólisis, que consiste en calentar materia orgánica en ausencia de oxígeno para descomponerla sin que se queme. Mediante este proceso, el sargazo deshidratado se transforma químicamente hasta obtener una fracción sólida conocida como biochar o carbón vegetal.
“Sabemos que el sargazo es un residuo, un pasivo ambiental que está llegando constantemente a las costas de México y de otras regiones del planeta, pero en este caso ha afectado muchísimo a las costas del sureste”, explicó Mendoza Pérez.
El sargazo utilizado en el proyecto es recolectado en el estado de Quintana Roo, en el Caribe mexicano, en colaboración con la asociación civil Vive Planeta Azul, encargada de su acopio y secado.
Una vez obtenido el biochar, los estudiantes lo “doparon” con distintos metales para mejorar su conductividad eléctrica y fabricar los electrodos. “Comenzamos a hacer pruebas con agua proveniente de una industria textil y notamos que tenemos un porcentaje del 90 % de remoción del pigmento”, explicó Giovanni Flores.
El uso de azul índigo en procesos textiles representa un impacto ambiental significativo, ya que, si el agua no recibe tratamiento adecuado y se descarga directamente en cuerpos hídricos, la alta concentración de color puede provocar hipoxia y afectar gravemente a la fauna acuática.
Por su parte, la ingeniera ambiental Frida Concepción López López subrayó que la propuesta responde tanto a las necesidades de la industria como a la urgencia de mejorar el tratamiento de aguas. El siguiente paso será escalar la tecnología y vincularla directamente con el sector textil.
El equipo también verifica que los electrodos cumplan con estándares de calidad establecidos en normas internacionales. Recientemente, los estudiantes obtuvieron el primer lugar en la incubadora de talento hídrico InnoDrop, que reconoce proyectos enfocados en resolver los principales retos de seguridad hídrica en México.
Con esta iniciativa, los investigadores del IPN no solo proponen una alternativa innovadora para enfrentar la contaminación del agua, sino que demuestran que un problema ambiental como el sargazo puede transformarse en una solución tecnológica de alto impacto.
- Astronautas de Shenzhou-21 realizan tercera serie de actividades extravehiculares - abril 17, 2026
- China lanza cohete portador Lijian-1 Y12 para poner en órbita 8 satélites - abril 14, 2026
- Bailetón en Perú promueve la salud en adultos mayores - abril 13, 2026




