España.

 

Una estatua de hielo representando a un agricultor cosechando tomates. Las otras, un obrero y un ciclista. Tanto agricultores como obreros están especialmente desprotegidos ante las altas temperaturas del verano.

El cambio climático está destruyendo el planeta, pero sobre todo puestos de trabajo. Las olas de calor hacen necesario que empresas y administraciones tomen medidas importantes. No podemos dejar que quienes trabajan bajo temperaturas extremas paguen el precio de los errores políticos”, explica uno de los manifestantes.

Los países europeos registraron 10 mil 650 muertes por encima de la media durante la ola de calor que sufrió el oeste del continente a finales de junio. Greenpeace está pidiendo a los gobiernos planes de acción dirigidos a determinadas empresas.

Otra de las asistentes dice, “las industrias de los combustibles fósiles tienen una mayor responsabilidad por el cambio climático. Queremos gravar con impuestos a esas industrias y utilizar ese dinero para poner en marcha medidas de mitigación y adaptación. Además, pedimos que cese el uso de combustibles fósiles y se empiece a utilizar energía renovable”.

La Organización Mundial de la Salud advierte que Europa podría enfrentarse a más semanas mortíferas por nuevas olas de calor que se están formando sobre el Atlántico. Más trabajadores que se derriten.

 

(DW).