Colombia.
Una casa prefabricada con material reciclado, sometida a un sismo. Es la mesa de simulación de la Universidad Javeriana en Bogotá, en el laboratorio de estructuras más grande de Sudamérica. Los ingenieros prueban materiales y han fabricado vigas y acoples resistentes a terremotos.
“Una vivienda hecha del reciclaje de las cajas de Tetrapak, la cual montamos sobre la mesa vibratoria que se puede ver aquí en la parte de atrás donde simulamos terremotos por encima de la escala de 7, cercanos a 8, cercanos a 9 en la escala de Richter, y todo el proceso de investigación nos llevó a construir una vivienda que no pudimos colapsar a pesar de las grandes demandas dinámicas…”, explicó uno de los técnicos involucrados.
En el laboratorio también se ponen a prueba bloques hechos de hormigón reforzado con fibras metálicas. Las piezas soportaron una fuerza superior a 100 toneladas.
“La tesis mía busca recomendaciones para que en la norma NSR-10 se pueda incluir este material y se pueda construir con él”, añadió otro especialista.
El código de sismorresistencia colombiano exige que las estructuras soporten fuerzas superiores al terremoto del pasado 10 de agosto, sin embargo, más de 590 edificios colapsaron. La antigüedad y la informalidad de las construcciones, así como la falta de mantenimiento, podrían ser la causa en algunos casos. Los ingenieros creen que debería investigarse.
“Si la persona que hizo la construcción de estos edificios no fue estricta con lo que está indicado en la actual norma, nuestro reglamento de construcción sismorresistente, pues vamos a tener un problema, y es que las estructuras se van a comportar como pueden y no como deben y por ende vamos a ver el colapso”, advirtió uno de los ingenieros involucrados.
Vigas con acero liso en vez de corrugado, edificios muy viejos sin refuerzo estructural, pisos débiles por fallas en el diseño o por modificaciones fuera de norma, podrían ser algunos de los factores.
“Para un ingeniero constructor la responsabilidad no termina. Aunque un papel diga que tiene una póliza que le cubre por un periodo corto de 5 años, 6 años, que es el momento en el que el edificio se entrega a los clientes y luego pueden venir algunas cosas menores. Pero al fin y al cabo la responsabilidad de la ingeniería está ahí, detrás, y es latente y es la que se va a encargar de resistir o no un terremoto como el que nosotros vimos, sin saber con cuántos años en el futuro va a ocurrir ese evento”, continuó el técnico.
Colombia deberá evaluar los riesgos en edificaciones e infraestructura y comenzar la reconstrucción de más de 30 mil viviendas destruidas.
Por último, el reportero de DW concluyó lo siguiente: “Los terremotos que han sacudido América Latina en los últimos meses han demostrado las dificultades que tiene la infraestructura local para soportar este tipo de tragedias. En especial de muchas edificaciones que no cumplen con los códigos locales de sismorresistencia. En ese sentido la academia latinoamericana tiene la respuesta, en estos laboratorios se ensayan nuevos materiales que podrían ser el futuro en la arquitectura del continente, pero se necesita más apoyo de la industria y más apoyo estatal para que estas ideas sean una realidad”.
(DW).
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