RÍO DE JANEIRO.

La inteligencia artificial ya está produciendo resultados concretos en la industria petrolera brasileña, donde sistemas digitales permiten anticipar fallas, vigilar ductos submarinos y prolongar entre 10 y 15 años la vida útil de equipos críticos, según afirmaron a Xinhua participantes en la ROG.e 2026, principal evento energético de Brasil.

La ROG.e 2026 mostró esta semana cómo la inteligencia artificial y la digitalización están dejando atrás la fase experimental para incorporarse a las operaciones de uno de los sectores estratégicos de la economía nacional.

Uno de los casos más destacados fue presentado por el Centro de Estudios y Sistemas Avanzados de Recife (CESAR), que desarrolla junto con Petrobras sistemas de gemelos digitales aplicados a las operaciones sobre el mar.

La tecnología ya fue desplegada en 40 ductos flexibles que conectan los pozos submarinos con las plataformas de producción. El sistema combina datos reales de operación con modelos físicos para analizar el desgaste de las estructuras y anticipar problemas relacionados con fatiga y corrosión.

De acuerdo con el CESAR, esta tecnología permite ampliar significativamente la vida útil de los equipos. Estructuras diseñadas inicialmente para operar durante unos 10 años pueden alcanzar entre 15 y 18 años de funcionamiento, gracias a un seguimiento más preciso de sus condiciones.

El director ejecutivo del CESAR, Benedito Macedo, explicó que el proyecto ya recibió reconocimientos, entre ellos un SPE Award y un premio de innovación de la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP).

El centro mantiene actualmente unos 30 proyectos simultáneos con Petrobras y cuenta con alrededor de 220 investigadores dedicados a tecnologías relacionadas con los gemelos digitales.

Para Luiz Mello, responsable del área de energía de Radix, una de las principales empresas brasileñas de tecnología e ingeniería aplicada al sector energético, el siguiente paso de la transformación digital no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en aprovechar mejor los datos y sistemas que las compañías ya poseen. «La inteligencia artificial necesita estar conectada a datos fiables, procesos estructurados y conocimiento de los equipos para generar valor a escala», afirmó.

La inteligencia artificial también está ampliando su campo de aplicación hacia la planificación de pozos, la optimización de operaciones y el mantenimiento predictivo, áreas especialmente relevantes para Brasil por la complejidad tecnológica de sus grandes proyectos «offshore».

El avance tecnológico coincide además con el crecimiento de la demanda energética asociada a los centros de datos y la expansión mundial de la inteligencia artificial. Luiz Felipe Coutinho, CEO de Origem Energia, afirmó durante la ROG.e 2026 que Brasil posee condiciones particulares para convertirse en proveedor de energía e insumos para esa nueva economía digital.

«Brasil tiene efectivamente vocación para proporcionar este tipo de bienes y servicios que el mundo necesita», afirmó Coutinho.

El ejecutivo destacó la elevada participación de las fuentes renovables en la matriz eléctrica brasileña y defendió el uso del gas natural como respaldo para garantizar un suministro estable a instalaciones que requieren energía continua, como los centros de datos.