Ecuador.

El rol de la partera en las comunidades es el de apoyar para salvar la vida.

“Voy a atender a un parto, ya vengo”, dijo la partera María Mercedes Panamá.

Las parteras que forman parte esencial y fundamental de las comunidades, a la vez son líderes también”, dijo Verónica Inuca, Directora Nacional de Salud Intercultural y Equidad MSP de Ecuador.

“Buscamos fortalecer ese lazo entre la medicina ancestral y la medicina tradicional. Se plantea desde un lugar de horizontalidad con el objetivo de lograr una complementariedad sobre la base del respeto mutuo desde la perspectiva del diálogo de saberes”, dijo Adrián Díaz, asesor en Promoción de la Salud (FPL) OPS/OMS Ecuador.

“El proyecto de talleres con parteras ancestrales es un proyecto también muy importante que busca reforzar los esfuerzos hacia la reducción de la mortalidad materno-neonatal, sobre todo en aspectos como identificar los factores de riesgo durante el embarazo, lo que permitiría facilitar el acceso al servicio de urgencia en caso de necesitarlo”, detalló Oscar Barreneche, representante de la OPS/OMS en Ecuador.

“Nosotros trabajamos en conjunto y en equipo con las señoras parteras en cuanto al seguimiento de las mujeres embarazadas”, dijo Elvia Manuela, Técnica en Atención Primaria en Salud (TAPS) Otavalo, Ecuador.

“Ellas son quienes nos ayudan a captar a embarazadas, nos ayudan refiriéndolas al centro de salud, en el que reciban una atención integral. Y esto crea un círculo de confianza entre la unidad de salud y donde está la embarazada”, dijo Jorge Luis Huanca, Obstetra de Arajuno, Ecuador.

“En la actualidad se tiene un vínculo bastante cercano, ya que los compañeros tanto técnicos de atención como médicos, internos, rurales, pues han trabajado de la mejor forma”, dijo Paul Sigüencia de Promoción en Salud e Igualdad en Otavalo, Ecuador.

Muchas de las veces hay embarazadas que no quieren ir al centro de salud”, dijo María Mercedes Panamá.

“Las señoras parteras dentro de su comunidad imparten mucho ese respeto, esa seguridad que tiene la usuaria”, dijo Javier Tátes, Director de Salud 10D02 en Otavalo, Ecuador.

“Mi nombre es Yarina Janeth Panamá Perguachi, tengo 17 años y he dado a luz hace un mes y 15 días. Me ayudó la partera Mercedes, quien también es mi vecina. Yo di a luz en el hospital. Estuve con la partera, mi pareja y mi hermana”, contó Yarina Janeth.

“Yo siempre estoy ahí con ellos”, dijo María Mercedes.

El parto humanizado nos ha permitido darle la comodidad para que la madre pueda dar a luz de acuerdo a como ella se sienta más segura”, dijo Jorge Luis Huanca.

“Se ha respetado la cultura tradicional. Tanto como ellas aprenden de nosotros, nosotros también aprendemos de ellas como equipo de salud”, dijo Tátes.

Les impulsamos a que sigan estudiando, a que se sientan empoderadas con ellas mismas y que se sientan parte de la comunidad y a la vez también del sistema de salud”, dijo Alison Villarruel, Médico General de Araujo, Ecuador.

La capacitación a las parteras es muy importante, especialmente para fortalecer los conocimientos, tanto en la medicina ancestral como en la medicina formal. En la medicina ancestral continuar ese conocimiento para que no se pierda y en la medicina formal hacer una integración o complementariedad. Esta capacitación más que todo nos sirve para salvar la vida de la madre y el niño”, dijo María Mercedes Muenala, Enfermera y Partera en Medicina Ancestral, en Otavalo, Ecuador.

(Organización Panamericana de la Salud / (OPS)