Italia.

Se mueven con destreza incluso en condiciones de escasa visibilidad, ya sea ante la presencia de un humo denso o incluso en la más absoluta oscuridad. Estos nuevos drones, desarrollados en el laboratorio de robótica del Worcester Polytechnic Institute en Massachusetts, se asemejan a murciélagos robóticos y podrían marcar la diferencia en las misiones de búsqueda y rescate.

Al igual que los murciélagos, utilizan la ecolocalización para orientarse en el espacio: emiten impulsos sonoros para después reconstruir, basándose en los ecos producidos, la ubicación de los obstáculos.

Pequeños y ligeros, estos dispositivos —según los investigadores— logran llegar, gracias a sus sensores de ultrasonido, a lugares donde otros drones fallarían, ya que estos últimos dependen de sistemas ópticos que requieren luz diurna o incluso cielos despejados. Sin embargo, los retos técnicos siguen siendo numerosos.

En cuanto al hardware, por ejemplo, se está trabajando en el uso de metamateriales aislantes que reducen el ruido de las hélices del dron, las cuales pueden generar fuertes interferencias con los sensores de ultrasonido. Mientras tanto, el aprendizaje profundo, deep learning, basado en inteligencia artificial, entra en juego para mejorar el filtrado de las señales ultrasónicas.

Los investigadores confirman que el objetivo, en un plazo de tres a cinco años, es crear drones-murciélago tan sensibles que sean capaces de detectar, mediante ecografía, los latidos del corazón de los supervivientes en las misiones de rescate.

Por: RAI.