México.

¿Alguna vez te has preguntado para qué sirven las lágrimas? No, no solo lloras cuando ves una película triste o cortas cebollas. Tus ojos lloran todo el tiempo y esto tiene una razón: evitar que tus ojos se resequen y se dañen.

Las lágrimas no son solo agua, son una mezcla de componentes que protegen y nutren tus ojos. Cada lágrima tiene una capa de líquidos que evita que se evapore, una capa acuosa con nutrientes y una capa interna que la mantiene estable.

¿Qué pasa si no tenemos suficientes lágrimas? Los ojos empiezan a sentirse como si tuvieras arena, te arden, se enrojecen y tu visión puede volverse borrosa. Todo porque la capa lipídica no retiene bien la humedad. A esto se le conoce como ojo seco.

Las responsables de mantener la capa lipídica en equilibrio son las glándulas de Meibomio. Tienes entre veinte y cuarenta en los bordes de tus párpados y estas diminutas fábricas trabajan día y noche para producir meibum, una sustancia rica en grasas que evita que tus lágrimas desaparezcan.

Pero con la edad, la inflamación o incluso la genética, estas glándulas dejan de funcionar correctamente. Y ahí es cuando empiezan los problemas. Para contrarrestar el problema, puedes usar compresas tibias, lubricantes o lágrimas artificiales. Además, una buena higiene de los párpados y reducir el tiempo frente a las pantallas también ayudan.

Si el problema es más grave, existen tratamientos como la terapia de luz pulsada, que ayuda a desbloquear las glándulas, o incluso la neuroestimulación intranasal, un tratamiento que estimula las lágrimas a través de la nariz.

Tus lágrimas son mucho más que emociones derramadas. Son el sistema de defensa y nutrición de tus ojos.

Por: TecScience.