Japón. Nami Hamura dice que se siente menos sola cuando trabaja en casa gracias a su compañero Charlie, un robot japonés. En su primer año de empleo después de la Universidad, ha trabajado casi todo el tiempo desde casa, no ha tenido muchas oportunidades de hablar con colegas o de encontrarse con sus amigos: percibe que su círculo de amigos se hizo muy pequeño. Yamaha, el fabricante de Charlie, sitúa al robot en algún lugar entre un animal de...