Cuba. El cubano Julio Díaz ha dedicado casi dos décadas de sus 77 años de vida a la elaboración en forma artesanal de los utensilios necesarios para la práctica del arte marcial chino Wushu o Kung-fu. En su humilde vivienda en el populoso barrio Centro Habana, en la capital de Cuba, Díaz trabaja cada día en un improvisado taller donde manufactura varios tipos de abanicos y armas utilizadas por los alumnos de la Escuela Cubana de Wushu &...




