Alemania. Michael Opitz es autista, posee un don para identificar errores de codificación en programas, una habilidad innata. Sin embargo, le cuesta comunicarse, por eso le resulta difícil hacerse un hueco en el mundo laboral. “Lo que me resulta difícil es la interacción interpersonal, comunicación, conversaciones triviales, etcétera. Me resulta agotador. Logro resolverlo un poco, pero me resulta más difícil que las personas neurotípicas, por...




