Alemania. Un sol ardiente que provoca olas de calor con temperaturas sobre los 30 grados Celsius. Una situación bastante común ya en Alemania. Algunas viviendas pueden convertirse en un horno. Stefanie Müller habita el piso más alto y conoce de primera mano los efectos del cambio climático. “En el ático o incluso aquí bajo el techo, a veces es insoportable. Ahora tenemos largos periodos de verano y algunos días se llega a los 36 grados...