México. Brandon Burgos tiene apenas 11 años, pero un talento natural para tatuar. Hace un año este niño comenzó a delinear y rellenar de tinta la piel humana en el estudio de su padre en la ciudad de Puebla, en el centro de México. “Empecé a tatuar a mi papá un cráneo y fue mi primer tatuaje, Me puse muy nervioso, no sabía cómo iba a quedar el resultado”, dijo el niño.  Pero Brandon ha superado los nervios, ya tatuado a unas 30 personas y...