Bélgica. El capitán de este barco está a 130 kilómetros, a bordo no hay nadie. Con unas cámaras él controla la travesía. El capitán Bram van der Linden se encuentra en una oficina de Amberes y dirige el barco desde su computadora. “Es casi igual que estar en el buque. Hay pequeñas diferencias. El sistema permite oír el motor. Son esas pequeñas cosas que podamos oír o escuchar las que nos dan la sensación de estar en el barco”, relató Bram van...




