Port Elizabeth, Sudáfrica. En medio de un ruido infernal de motores, un barco de turismo se acerca a un navío imponente cargado de carburante para suministro de las embarcaciones en el mar, anclado en la bahía de Algoa en Sudáfrica, a dos pasos de la mayor colonia de pingüinos africanos del mundo. A medio camino en la ruta marítima entre Europa y Asia, esta bahía de aguas profundas, era la elección ideal para la operación de repostar...




