Sidney, Australia. Un equipo internacional de científicos sospecha que miles de pingüinos adelia, que habitan las costas de la Antártida, murieron a raíz de un brote de gripe aviar, lo que induce a creer que el virus pueda amenazar la conservación de esta y otras especies del continente helado. «Es la primera vez que la fauna salvaje de estas regiones se ve amenazada por un brote de la enfermedad a gran escala», dijo hoy Meagan Dewar, quien...