Kenia. En el asentamiento informal de Mathare, en la capital de Kenia. El rap se ha convertido ya en parte esencial de la movilización popular. Los textos son crudos de duelo, pero también de protesta por el derecho a una vida digna. “Utilizamos el arte como fuerza para abogar por diferentes cosas en la comunidad. Por ejemplo, paz o derechos humanos”, dijo Micko Migra, cofundador del Centro Sanaa. Los jóvenes rapean sobre derechos como el...




