España. «Esto es como mi segunda familia básicamente, o sea, yo entro con la puerta, veo muchas caras conocidas. Son personas que me han apoyado siempre. Un trato de como si te conocieran de toda la vida», dijo Álvaro. Álvaro, que ya ha superado su leucemia, todavía se emociona al cruzar las puertas de la unidad de oncohematología del Hospital Materno Infantil. Él es uno de los 500 niños que en estos 18 años han pasado por “la quinta planta”...




