Dinamarca. Una nueva investigación afirma que decir groserías puede hacerte más feliz, estar en mejor forma física, ser más resistente al dolor y aumentar tu capacidad de atención y memoria. Sus efectos incluyen toda una serie de ventajas psicológicas, cognitivas y emocionales. En un estudio, los participantes que decían groserías fueron capaces de mantener las manos en un cubo de agua helada durante más tiempo que los que no las dijeron....




