Bruselas, Bélgica.  El poso del café no sirve solamente para leer el futuro. En Bruselas, una joven empresa, erigida en modelo de economía circular, lo recicla para cultivar en plena ciudad pleurotus, champiñones comestibles 100 por ciento bio. Para la firma «PermaFungi» la aventura comenzó en Tailandia en 2013, cuando un belga que hacía turismo en bicicleta descubrió una granja que cultivaba champiñones con este residuo, conocido por los...