Japón. Médicos de Japón lograron trasplantar células hepáticas derivadas de células madre embrionarias a un recién nacido que sufrió de una enfermedad de hígado. El bebé sufría de un padecimiento congénito que le impedía a su hígado degradar el amoniaco: un elemento tóxico que normalmente se transforma en urea, y es eliminado por vía urinaria. Con seis días de nacido, era demasiado pequeño para realizarle un trasplante de hígado, así que los...




