Amboseli, Kenia. El guardabosques, Josphat Wangigi Kagai, mira el cuerpo sin vida de un elefante joven en el Parque Nacional de Amboseli, en el sur de Kenia, y lamenta que esto sea ahora algo recurrente, por la extrema sequía que azota al Cuerno de África. «Antes llevaba una mascarilla por el olor de los animales en descomposición, pero ya me he acostumbrado», cuenta el guardabosques, de 37 años, con la voz entristecida. En este parque...




