Cuba

Durante casi una década, el proyecto «Tocando la luz» ha permitido que las personas ciegas y débiles visuales de Cuba disfruten a plenitud de más de un centenar de películas, -en su mayoría producidas en el país- y conozcan las novedades cinematográficas de otras latitudes.

Se trata de un cine club inclusivo, con un sistema de audio descripción, diseñado para expandir las oportunidades de quienes tienen alguna discapacidad visual. Tal es el caso de Luis Ceballos, un habanero de 50 años que quedó completamente ciego a los seis meses de nacido, debido a complicaciones médicas por un parto prematuro.

«Este proyecto me ha aportado vivir muy diversas emociones, y por fin entender plenamente películas que había presenciado anteriormente bajo el sistema de proyección convencional», resaltó Ceballos.

Dentro de estos filmes mencionó al clásico cubano «Memorias del subdesarrollo» del director Tomás Gutiérrez Alea, con el que, luego de disfrutar con audio descripción, se sintió más identificado, sobre todo con el protagonista del largometraje, y le ratificó por qué es su película favorita.

“Tocando la luz» se ha expandido por toda la isla, en donde han sido proyectadas desde las películas clásicas cubanas de los años 60 hasta las más recientes.

 Por: XINHUA