México.

Estas paredes y profesionales salvaron la vida de Carolina. La mujer de 40 años lleva dos semanas internada en uno de los 116 Centros de Integración Juvenil de México. La droga la separó de sus hijos, consumió opiáceos como el tramadol o la oprenocina inyectada durante ocho años, pero en los últimos meses sintió que los efectos eran más fuertes.

“Yo sí seguía consumiendo la misma cantidad que ya tenía años consumiendo. Una desesperación, sudor y yo hacía mis cosas, pero si este tuve varias convulsiones. En una sí me cosieron, tengo como cuatro o cinco heridas en la cabeza”, dijo Carolina.

Supone que alguna de sus dosis contenía fentanilo, pero lo desconoce como la gran mayoría de consumidores. Esa mezcla oculta del fentanilo con otras drogas explica su alta letalidad y la dificultad para cuantificar su alcance. Los datos oficiales apenas reportan 333 personas en tratamiento por fentanilo en todo México. Pero uno de los funcionarios directivos de los Centros de Integración Juvenil, Bruno Díaz, confirmó su penetración en la capital mexicana.

“A lo largo de la historia, el consumo ha tendido a concentrarse de nuevas sustancias en la región noroccidental y poco a poco ha ido expandiéndose, siguiendo la ruta del Pacífico, al resto del país y eso lo estamos observando ya con el fentanilo”, explicó Díaz.

Desde hace cinco años, el fentanilo es una epidemia en Estados Unidos, solo el año pasado provocó la muerte de más de 70 mil personas, siendo el causante de dos tercios de la sobredosis. Jaime Puerta perdió a su hijo José Daniel de 16 años, tras haber comprado por primera vez, a través de redes sociales, unas pastillas falsificadas.

“Puede afectar a cualquiera, no necesariamente necesita o un hijo o una hija que sea adicto a las drogas, simplemente un primer uso les puede quitar la vida, inclusive a las personas que utilizan drogas recreacionales como la cocaína también pueden fallecer porque también están agregando el fentanilo a la cocaína”.

Pruebas realizadas por medios locales han encontrado presencia del opioide en otras drogas sintéticas. El investigador Gilberto Castañeda, advirtió de los riesgos para el medio millón de población mexicana drogodependiente.

En México realmente no tenemos estadísticas, es muchísimo menor el consumo (que Estados Unidos), pero sí está aumentando de manera preocupante. El problema del fentanilo mezclado con algunas otras cosas es que es sumamente adictivo, y esto es algo que tampoco le estamos dando la atención que merece. Lo que tenemos que hacer con el fentanilo es la prevención”, comentó Castañeda.

Carolina pudo entrar a esta unidad de rehabilitación y poner freno a su adicción. En tres meses espera salir sin necesidad de volver a consumir y así recuperar el amor y la confianza de sus dos hijos.