Japón.

Un acuerdo multimillonario sobre tratamientos experimentales contra el cáncer. El gigante farmacéutico estadounidense, Merck, pagará hasta 22 mil millones de dólares a la japonesa de Daiichi Sankyo en el marco de una alianza para desarrollar y comercializar fuera del archipiélago nipón, tres terapias conocidas como anticuerpos conjugados.

Los tratamientos que atacan las células cancerígenas con más precisión y menos efectos secundarios están en diferentes fases de desarrollo clínico, para poder aplicarse de forma individual o combinada en múltiples tipos de tumores sólidos.

Según las empresas, el patritumab deruxtecan para el cáncer de pulmón, buscará la luz verde de las autoridades estadounidenses en marzo de 2024.

El laboratorio estadounidense consigue reforzar su porfolio en el mercado oncológico actualmente dominado por su fármaco Keytruda cuya patente, según Bloomberg, caduca esta década.

El año pasado Merck había intentado adquirir la biotecnológica Sangen, especializada en tratamientos oncológicos y las terapias ADC, pero finalmente fue el gigante farmacéutico Pfizer quien la compró en marzo por 43 mil millones de dólares.

Por su parte, el grupo nipón ya disponía de una asociación con la británica AstraZeneca por el biomecamento Enhertu contra el cáncer de mama, además de otro tratamiento contra este tipo de tumores y los de pulmón.