Artículos o noticias

Jóvenes mexicanos se enfrentan a un panorama laboral complejo

• Bookmarks: 12


México.

Para los jóvenes que logran colocarse en la minoría de mexicanos que egresan del nivel de educación superior, el panorama laboral al que se enfrentan presenta profundas complicaciones, principalmente ofertas de trabajo precarias y para las que están sobre calificados.

Se caracterizan por tener bajos salarios, exigen bajas calificaciones. Si no me queda otra, tengo que aceptar las condiciones que me ofrecen. Por otro lado, al requerir baja calificación, las personas que van a ocupar ese empleo, ese puesto de trabajo se vuelve intercambiable. Si no me queda otra y tengo que trabajar, voy a aceptar el trabajo que sea, aunque esté sobre calificada y perciba un ingreso menor al que podría querer acceder”, explicó la doctora Leticia Pogliaghi.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), 5 de cada 10 jóvenes que viven en pobreza están en esta situación aun contando con un empleo, lo cual es un reflejo de la precariedad a nivel nacional, pero particularmente mayor entre la juventud. Las consecuencias no son solo en el ámbito económico, también en el desarrollo social de los jóvenes.

“También va a retrasar mis posibilidades de emanciparme. No es solamente el que voy a percibir un ingreso más bajo. Por supuesto que es grave, el salario debería alcanzar para cubrir mis necesidades a las que tendría la expectativa de acceder, pero también repercute en otros espacios también de mi vida social”, comentó la doctora Leticia Pogliaghi.

Las condiciones de empleo entre los jóvenes provocaron que este grupo demográfico fuera el más afectado ante los recortes de empleos, derivados de la crisis económica por la pandemia de COVID-19. Y, además, como en el ámbito educativo, los espacios de socialización desaparecieron por un largo tiempo.

“En términos laborales, uno de los sectores poblacionales que más fue afectado por los efectos de la pandemia fue el de las y los jóvenes. Si yo tengo una empresa y tengo que despedir a alguien, es más barato despedir a alguien joven que alguien adulto a quien voy a tener que pagarle una indemnización más alta, porque a lo mejor esas personas que tenía contratada jóvenes no tenían contrato. Justamente estaban en condiciones más precarias que creo que otros grupos. Al perder ese espacio de trabajo, se perdieron esos otros espacios de socialización importantes para las y los jóvenes”, destacó Pogliaghi.

Ante un panorama en el que los empleadores no ofrecen prestaciones de ley, oportunidades de ahorro ni seguridad social, la juventud puede afrontar estas carencias conociendo sus derechos.

“En las condiciones en las que estamos, pelear por esos derechos es complicado. Terminamos aceptando lo que sea porque no nos queda de otra, porque si no, no comemos. Pero si queremos pensar en transformaciones de más largo plazo, sí deberíamos estar pensando qué es lo que nos correspondería y pelear por ejercerlo también”, concluyó la doctora Leticia Pogliaghi.

Por: UNAM.

Noticiero Científico y Cultural Iberoamericano – Noticias NCC
181 views
bookmark icon
Diseño y Hosting web por