Alemania.

La pequeña ciudad de Geretsried, cerca de Munich, está construyendo una planta de energía geotérmica con nueva tecnología de perforación profunda, que permite para extraer calor de la tierra en muchos lugares del mundo. Se espera que este avance sirva para crear redes de calefacción urbana o centrales eléctricas respetuosas con el clima.

En Geretsried, dos grandes perforadoras excavan a 70 metros de distancia entre sí. A una profundidad de 4.500 metros, el ángulo de perforación cambia a 90 grados. Desde ahí los tubos continúan en horizontal otros tres kilómetros y medio. «Luego, al final, se conectan para formar un circuito cerrado», explica Daniel Mölk, director local de Eavor, una subsidiaria de la empresa energética canadiense Eavor Technologies.

En cada par de orificios se crearán 12 circuitos que formarán un enorme intercambiador de calor bajo tierra. El agua se bombea a través de las tuberías desde la superficie hacia el subsuelo, donde esta se calienta, regresa a la superficie en el sistema cerrado y transfiere el calor a una línea de calefacción urbana a través de un intercambiador de calor. Luego, el agua enfriada regresa a los tubos y se calienta nuevamente en la profundidad del suelo.

Cuatro intercambiadores de calor subterráneos de este tipo se construirán en Geretsried hasta 2026, y el rendimiento térmico de todo el sistema será entonces de 64.000 KW. Se podría «suministrar calor a alrededor de 34.000 hogares», dice André Deinhardt, director gerente de la Asociación Geotérmica Alemana. Parte de la energía también podría usarse para generar electricidad.

La técnica de perforación ha avanzado mucho, sobre todo, en las últimas décadas en la industria petrolera y de gas.

Energía geotérmica profunda sin agua termal

La energía geotérmica profunda, es decir, el aprovechamiento del calor natural de la tierra a grandes profundidades, se considera una clave importante para el suministro de las redes de calefacción existentes, destaca el profesor Rolf Bracke, director del Instituto Fraunhofer de Infraestructura Energética y Energía Geotérmica (IEG).

Según un análisis de institutos de investigación, con menos de tres céntimos de euro por kilovatio la hora, se pueden generar temperaturas de hasta 120 grados en redes de calefacción más antiguas, que hasta ahora funcionaban sobre todo con centrales eléctricas de carbón y gas.

Pero la tecnología hasta ahora en uso, la llamada energía geotérmica profunda hidrotermal, no funciona en todas partes.

Esto se debe a que se necesitan capas profundas que contengan agua desde las cuales se pueda bombear agua termal caliente y dichas capas no se encuentran en todas partes.

El profesor Bracke ve la nueva técnica como una buena técnica complementaria. «El procedimiento es complejo, pero parece factible», dice Bracke a DW. La ventaja es que «se puede utilizar la tecnología en zonas donde el subsuelo no tiene un flujo natural de agua termal pronunciado. Esto da la oportunidad de explorar el profundo subsuelo cristalino en Europa».

Primera gran central térmica del mundo

Mölk, por su parte, confía en que gracias al nuevo proceso en el futuro muchas más ciudades podrán abastecerse de energía geotérmica profunda. «Actualmente nuestros costes se sitúan entre cuatro y seis céntimos por kilovatio la hora».

El director de Eavor es optimista en cuanto a que la tecnología se consolidará en todo el mundo: «A medio plazo utilizaremos nuestra tecnología en toda Alemania, en toda Europa y en todo el mundo. Nuestra tecnología se convertirá en un componente importante en la lucha contra el cambio climático«.

Alemania quiere multiplicar por diez la generación de calor con energía geotérmica profunda para 2030. Esta nueva tecnología geotérmica, con un sistema cerrado y un intercambiador de calor, podría ser un paso importante