¿Por qué y para qué nos deprimimos?

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México

La mayor parte de los desórdenes mentales son poco frecuentes, pero la depresión es muy común. Casi la mitad de las personas la han sufrido alguna vez en su vida, ¿será que la depresión sirve de algo? ¿Para qué nos deprimimos?

Desde tiempos antiguos se identificó la melancolía como un estado de ánimo caracterizado por la tristeza, la introspección y las ganas de no hacer nada. Los griegos consideraban que lo causaba el exceso de bilis negra.  Durante la edad media y hasta el siglo XIX, se consideraba que la melancolía era una
condición que les permitía a los artistas obtener inspiración.

En la actualidad, la llamamos depresión y distinguimos dos formas: la primera se llama duelo y está causada por la pérdida de algo o alguien, se considera normal si somos capaces de superarla; pero puede convertirse en melancolía o depresión clínica cuando ésta es prolongada y empieza a intervenir con nuestras actividades como la escuela, el trabajo o el juego.

Para el psicoanálisis lo que diferencia el duelo de la melancolía, es que el melancólico como ya no puede dirigir su amor a aquello que perdió, dirige hostilidad hacia sí mismo, se insulta, se degrada y se culpa. Para los psiquiatras, la depresión se caracteriza por tener al menos dos de estos tres factores: un estado de ánimo de tristeza, ansiedad o sensación de vacío; anhedonia, que es la dificultad de disfrutar de las cosas buenas de la vida; y, manifestar un bajo nivel de energía.

Una señal de depresión son las dificultades al dormir: dormir demasiado o poco. ¿Qué la provoca? No hay una causa concreta de la depresión, lo más probable es que se trate de una combinación de factores. El primero, puede ser que una persona es vulnerable a la depresión genéticamente, de neuroquímica o hasta por lo que aprendió en la infancia. Si alguien sufrió abuso cuando era niño, es más vulnerable a la depresión. El segundo factor puede ser desencadenante, como rechazo social, una ruptura amorosa o la pérdida de un ser querido. Algunas mujeres sufren depresión después de tener un bebé, hasta factores sociales como la situación política o económica de un país, pueden llevar a la depresión.

En contraparte, hacer ejercicio libera serotonina, lo que ayuda a mejorar el estado de ánimo. Algunos estudios indican que comer pescado, por sus ácidos grasos, o garbanzos, por el triptófano, un precursor de la serotonina; pueden ayudar a reducir los niveles de depresión.

Pero, ¿por qué es tan común? El psicólogo evolucionista Paul W. Andrews y el psiquiatra Anderson Thomson Jr., sugieren que la depresión no es un
mal funcionamiento, si no una adaptación evolutiva que trae ventajas cognitivas. Las personas deprimidas tienden a rumiar sus pensamientos, un proceso de razonamiento analítico que requiere mucha concentración. Mantener esa concentración es muy desgastante para las neuronas, pero cuando nos deprimimos nuestro cerebro libera un neuroreceptor llamado 5HT1A que protege a las neuronas y evita las distracciones.

En sus estudios, demostraron que las personas con estado de ánimo deprimido, resuelven de mejor manera los problemas matemáticos complejos, así como dilemas de interacción social. Las ganas de aislarse y evitar la diversión, también ayuda a no tener distracción. La depresión puede ayudar a pensar mejor y por más tiempo. Esto no significa que no sea un problema. Sí lo es, sobretodo si te es difícil superarla o te produce pensamientos de falta de autoestima o incluso suicidio.

Decirle a alguien deprimido que ya “se alegre” o que se “distraiga”, no resuelve el problema. Es necesario pedir ayuda y siempre hay alguien dispuesto a ayudar. Es posible que se necesite suministrar algún medicamento, pero eso solo lo puede determinar un experto en salud mental. Las terapias que mejor funcionan son las que ayudan a encauzar esa rumiación escribiendo, pintando tus pensamientos o sentimientos o simplemente, dialogando con un profesional para ordenarlos y darle sentido a lo que has vivido.

La depresión es una forma de empujar una verdad que ya no quiere ser silenciada. La depresión puede ser aprovechada para entendernos más a nosotros mismos y a nuestras circunstancias.

Por: Curiosamente

Noticiero Científico y Cultural Iberoamericano – Noticias NCC
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