Uruguay salva al bandoneón del “peligro de extinción”

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Uruguay.

Considerado por algunos como un “oso panda” musical por su “peligro de extinción”, el bandoneón, un instrumento alemán que “le debe todo” al tango, despierta en Uruguay, donde un nuevo método de enseñanza le da un respiro para adaptarse a las generaciones actuales y venideras.

“Hacer tango sin bandoneón para mí es como hacer un puchero y no ponerle papa”, resumió categóricamente Ricardo Matteo, un hombre de 69 años que dedicó casi toda su vida al oficio de reparar el instrumento en el país rioplatense que, junto a Argentina, es considerado cuna del género arrabalero.

“Yo me crié en una familia de bandoneonistas: mi padre era bandoneonista, dos tíos míos también. Integraban en la década del 40 una orquesta muy conocida en su momento”, agregó Ricardo Matteo.

Sergio Astengo tocaba rock con guitarra hasta que un día comenzó a escuchar tangos de Carlos Gardel y Astor Piazzolla. Ahí, dice, “no hubo vuelta atrás” y el “misterio” de aprender bandoneón se volvió su meta. “Hay que buscar y darle en el clavo. Tener paciencia, otra cosa que el bandoneón nos enseña es paciencia. Siempre escuché eso, el bandoneón en peligro de extinción o algo como directamente hablar de osos panda y lo raro es que siguen apareciendo los bandoneones”, mencionó Sergio Astengo.

Algo distinto le pasó a Verónica Rumbo, que estudiaba guitarra clásica y, en la clase de tango, cuando escuchó un bandoneón de cerca, quedó cautivada por el sonido y le dio curiosidad. “Tiene las virtudes de muchos instrumentos. La riqueza tímbrica que también puede tener un violín o una guitarra, un registro muy amplio podés tocar muchas notas juntas, entonces es como una pequeña orquesta en sí misma”, destacó Verónica Rumbo.

Asegurar que no se pierda el “reempuje” que el instrumento estrella del tango tuvo a partir de 2000 es clave para el proyecto “Bandoneón: el sonido del tango”, que, apoyado por Unesco, llevará adelante este año en Uruguay la Fundación Cienarte. La gestora del proyecto, Sofía Antonaz, detalla sus tres ejes: enseñanza, relevamiento y preservación. En ese sentido, se creará una escuela de bandoneón con sedes regionales en el sur, este, oeste y norte del país.

Por: EFE.

Noticiero Científico y Cultural Iberoamericano – Noticias NCC
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