Chile.
Joaquín murió por el hantavirus en 2015. Estaba a punto de cumplir 14 años y era un niño muy alegre y deportista. “El virus hanta me destruyó la vida porque me destruyó lo que más amaba, uno de mis hijos, mi hijo menor por el cual vivía”, contó la mamá de Joaquín.
Joaquín contrajo la enfermedad durante una excursión escolar nocturna en Puerto Montt. En la oscuridad se internó por un bosque al lado de su colegio y al tropezar apoyó las manos en el suelo y entró en contacto con las heces de un ratón colilargo. Este roedor es el principal vector de la hanta.
La enfermedad es endémica de Chile y Argentina y generó un brote en el crucero MV Ondus que partió de Ushuaia en el extremo sur de Argentina el 1 de abril pasado. Murieron tres turistas, dos de ellos una pareja neerlandesa había recorrido la Patagonia, Argentina y chilena.
“Tú vienes a un tour, te quedas fascinado con tanta cosa hermosa que hay, pero también hay que saber que hay peligros. Y esos peligros tienen que tener un, digamos, que los laboratorios inviertan un poco, porque yo sé que no es una enfermedad tan generalizada, pero necesitan inversión, necesitan invertir en en lo en en nuevas tecnologías y sobre todo en vacunas”, agregó la madre.
Aunque conocida hace casi medio siglo, el hantavirus se considera una enfermedad huérfana, con pocos casos a nivel mundial y no genera incentivos de inversión ni interés de grandes laboratorios. Pero investigadoras, como la Dra. María Inés Barría, han logrado avances. Desde el año 2014, analiza en su laboratorio de Puerto Montt la respuesta inmune de pacientes sobrevivientes de virus de la cepa Andes, que es la que presenta la mayor tasa de letalidad entre un 30% a un 40%. Bastan solo 5 días de infección y puede costar la vida a un paciente.
“Llegamos a producir y a caracterizar en el laboratorio in vitro, distintas características que nos permiten, cierto, determinar que estos anticuerpos reconocen al virus, específicamente, de hecho, reconoce la glicoproteína que es la envoltura del virus y estos anticuerpos, muy importantes, se unen a la glicoproteína del hantavirus Andes y lo pueden neutralizar. Es decir, reconoce las partículas e inhiben o impiden que este virus siga infectando e infectando células”, detalló Barría.
Junto a su equipo, logró desarrollar y caracterizar dos anticuerpos que podrían ser capaces de proteger en un 100% contra el hantavirus. En el 2021 se presentó la información obtenida de los estudios ante la administración de alimentos y medicamentos de Estados Unidos FDA.
“Ellos presentaron de hecho todo nuestra todos nuestros datos hasta el momento, incluso ante la FDA en Estados Unidos y ellos designaron a uno de estos anticuerpos como una droga huérfana para tratar el hantavirus y de esa forma al tener esa designación nos facilita las fases clínicas de de prueba del del tratamiento en humanos, porque, como usted se podrá imaginar, como es una enfermedad rara, es imposible realizar las fases clínicas típicas, fase uno, fase dos, fase tres, etcétera, como hemos visto en los otros tipos de vacuna o vimos en la pandemia de COVID”, contó.
A falta de fondos, infraestructura y equipos en Chile, los estudios preclínicos se han realizado con la colaboración internacional de la empresa Ecobiologys y organismos como el NIH de Estados Unidos. La idea es postular a fondos internacionales para escalar la producción de los anticuerpos en estándar GMP de buenas prácticas en manufactura y comenzar con los estudios clínicos en Chile.
“Hemos sido colaboradores por más de 10 años y nos conocíamos muy bien y el trabajo aquí, porque yo he estado trabajando en los Estados Unidos, pero siempre cuando trabajan en el mismo lugar se avanza más rápido. Creo que todo es muy importante para el desarrollo y queremos avanzar lo más rápido, por eso estoy aquí”, dijo un colaborador.
El Ministerio de Salud de Chile implementa periódicas campañas que apuntan a ventilar y abrir las casas, cabañas y bodegas que hayan permanecido cerradas por mucho tiempo, pues es allí donde se puede encontrar al ratón con larga.
“El virus muere cuando está presente la luz, en 30 a 40 minutos una hora. Por lo tanto, cuando nosotros los turistas y nosotros andamos o podemos visitar los parques que sean los lugares autorizados para andar, porque si nosotros vamos a lugares que están en la oscuridad, probablemente existan pecas de ratón, que es donde se transmite el virus o la orina, este virus se queda en el aire y es absorbido por las vías respiratorias y puede ser contagiado por parte del humano”, dijo una experta.
También se informa sobre cómo distinguir al roedor que transmite la enfermedad. “Acá tenemos una maqueta con distintas especies, pero acá principalmente destacamos al ratón colilargo y destaca el tamaño de su que es bastante alargada, es alargada al tamaño de su cuerpo, tiene unas patitas tipo canguro, produce saltos en en su caminar y su cabecita es bastante pequeñita al globo ocular y el globo ocular es bastante prominente cuando nosotros lo vemos vivo”, detalló un experto.
En lo que va del 2026 en esta región al sur de Chile hubo seis casos con una mortalidad del 50%. El último de los contagiados era un joven de 22 años que había hecho una excursión y acampado en Coquimbo, en la provincia de Llanquihue.
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