Ecuador. 

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y además de cumplir una función estética, actúa como una barrera de protección frente a otros factores externos que pueden afectar nuestra salud. Sin embargo, muchas veces no prestamos atención a las señales que pueden indicar que algo no está funcionando correctamente.

Para conocer más sobre este tema, conversamos con el doctor Carlos Luna Macías, médico y docente de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil (UCSG), quien nos explica en el podcast de vicerrectorado académico La banca de atrás, la importancia de conocer nuestra piel y aprender a identificar posibles señales de alerta.

Nosotros tenemos que siempre revisarla, verificar perfecto. Aquí tengo tanta cantidad de lunares, acá me salió esto, es así, así se presenta mi piel. Estudiarla por todos lados, el conocernos completamente. Y a partir de ahí ir identificando si yo voy teniendo que aquí me salió una manchita, antes no estaba y luego de ello tengo que saber pues cómo se presenta y en algún color en particular, tiene alguna forma en particular y ahí viene la importancia de acudir al especialista”.

El uso adecuado del protector solar no solo ayuda a prevenir manchas o envejecimiento prematuro, sino que también disminuye el riesgo de enfermedades relacionadas con la exposición prolongada a los rayos solares.

“Lo que nosotros tenemos que hacer es, vamos a la consulta, perfecto, tenemos nuestro protector solar. Perfecto. ¿Cómo lo usamos? El que vaya mejor con nuestra piel, lo aplicamos. Lo más importante, cuando nosotros revisamos, muchas veces hablamos del FPS, sí hablamos de que tenemos 30, 50, 70 y 100 y uno dice, perfecto, 100 es el que me va a proteger de todo, me lo pongo en la mañana, regreso a mi casa en la noche y a mí no me pasó nada. Ahí es lo importante de siempre consultar con el especialista y que él nos guíe para escoger el mejor”.

Más allá de tratamientos específicos, mantener hábitos básicos de cuidado diario pueden marcar una gran diferencia en la salud de la piel.

“Tres pasitos, siempre limpiar, hidratar y proteger. Esto es la rutina básica, es decir, yo utilizo mi limpiador de rostro, yo hidrato mi rostro con una crema que sea, obviamente, específicamente para mi tipo de piel y siempre la fotoprotección”, dijo.

Por: Universidad Católica Santiago de Guayaquil (UCSG) / Gabriela Ortíz.