Colombia.
Además de afectar la salud mental y física, el cambio climático también está relacionado con el aumento de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, la malaria y el chagas, debido al incremento de las temperaturas, así como con afecciones respiratorias asociadas a la calidad del aire.
Erick Rico, profesor e investigador, señaló que la falta de equilibrio genera diferentes problemas de salud en las personas.
“Uno de los efectos más importantes es que al no estar en equilibrio el ser humano va a tener diferentes problemas a nivel de salud. Ejemplo, el dengue, la leishmaniasis, el paludismo o los mismos efectos derivados del chikungunya tienen una incidencia directa en la salud mental. Cuando no existe un equilibrio en la salud, tenemos unas problemáticas como pueden ser problemas emocionales, bajo estado de ánimo, dificultades para dormir y además en temas de alimentación también lo estamos evidenciando”, explicó.
Rico agregó que dentro de su investigación se elaboró una serie de recomendaciones relacionadas con las causas directas del cambio climático y destacó la importancia de invertir en prevención y promoción de la salud mental.
“La salud mental debe tener un cuadro de inversión en prevención y promoción. Sin embargo, estamos viendo que usualmente la inversión se da en temas de intervención. El apoyo emocional directo a las personas, a sus contextos de trabajo y sobre todo a la calidad de vida tiene que ser esencial”, subrayó.
Según el investigador, en el sector rural el cambio climático genera sentimientos de angustia e inseguridad entre los campesinos debido a la incertidumbre sobre las cosechas y los ciclos de siembra.
“La incertidumbre es esa situación particular donde yo no sé qué va a suceder. Cuando empezamos a ver tanto en la zona rural como en la zona urbana las cosechas, las siembras, es difícil predecir cuándo se va a dar o cuándo no se va a dar. Y eso genera una afectación económica y eso genera también una afectación directa a la salud mental”, afirmó.
Rico Castillo destacó además el papel fundamental del campesinado en el abastecimiento de alimentos y advirtió que estas afectaciones pueden repercutir en el sistema económico y de salud.
“Tengamos presente que el campesinado, por ejemplo, o la zona rural, en este caso del país, alimenta o trae la despensa a la mesa de nuestros hogares. Eso, en términos generales, puede generar una afectación directa en todo el sistema económico y en todo el sistema de salud”, señaló.
Asimismo, recordó que la Ley 2460, que actualiza la Ley 1616 de 2013, incorpora la salud mental como una necesidad prioritaria y promueve acciones de prevención, promoción e intervención tanto en zonas rurales como urbanas.
Por otra parte, estudios indican que el 99 % del aire que se respira en las grandes ciudades está contaminado.
Al referirse a los entornos urbanos, Rico Castillo explicó que la concentración de población y el estrés térmico también representan riesgos para la salud.
“Cuando hablamos de la urbanidad, tenemos que tener en cuenta que es donde se concentra la mayor cantidad de personas. Para 2050 se espera que el 83 % de las personas lleguen a la urbanidad. Entonces, lo podemos evidenciar en los cuadros de vida de las personas y sobre todo en el estrés térmico que puede generar”, indicó.
El investigador agregó que la exposición a altas temperaturas y a una mayor radiación solar puede tener consecuencias en la salud.
“Pensémoslo de esta manera. A las doce del día, por ejemplo, tenemos en Bogotá diferentes zonas, ya pueden ser húmedas o puede ser estrés térmico, puede ser unos rayos de sol bastante fuertes que afectan la salud. Cáncer de piel, cáncer ocular y también la regulación emocional pueden afectar directamente el desarrollo saludable de las personas”, concluyó.
Por: Canal 13.
- La Ruta del Agua destaca la riqueza natural de Colombia - junio 8, 2026
- El aburrimiento, incentivo clave para manifestar la creatividad - junio 8, 2026
- Tania Oña impulsa la investigación ecuatoriana en la Antártida - junio 8, 2026




