Francia.

La planta desalinizadora bombea agua de mar que se somete a una filtración básica inicial para eliminar los sólidos como algas, arena y plancton. Luego, se pueden usar dos tipos de tecnologías, ya sea por separado o combinadas.

Mediante destilación térmica, el agua de mar se calienta, se transforma en vapor y se condensa para convertirse en agua dulce. Mediante tratamiento por ósmosis inversa, el agua salada se envía a alta presión a través de una membrana que retiene la sal y las impurezas.

Una vez desalinizada, el agua se desinfecta y se le añaden minerales para hacerla apta para el consumo. La salmuera resultante se diluye y se vierte de nuevo en el mar.