Perú.

Punch un bebé de mono fraile o mono ardilla, víctima del tráfico ilegal de animales. Fue separado de su madre al nacer y sacado de la Amazonía peruana para ser llevado a Lima, donde lo convirtieron en mascota. Para su fortuna, hace pocos días fue rescatado en la capital peruana, aunque no en las mejores condiciones. Julio Carrión, veterinario de fauna silvestre del Club Metropolitano Huáscar, entregó los detalles.

«Fue un monito que llegó pesando casi menos de cien gramos. Se encontraba deshidratado, en un poquito de malas condiciones y acá poco a poco se le ha ido recuperando», destacó Carrión.

Al igual que su famoso tocayo japonés, que se hizo viral por redes sociales, el pequeño Punch se aferra al calor de un peluche en forma de primate como objeto de apego al no tener a su madre.

“Cuando son crías, están aferrados al pecho de la madre. Y ese es su modo de vida hasta cierto tiempo de edad. En el caso de los frailes, es más o menos de cuatro o cinco meses que están aferrados a la madre hasta que se produzca el destete natural”, comentó Carrión.

Aunque luce delgado, ya Punch sobrepasa los cien gramos gracias a los cuidados de los especialistas, que calculan que le podría llevar unos tres meses para empezar a socializar con sus demás compañeros de especie que se encuentran en el mismo centro de rehabilitación. Allí, además de unos treinta monos, también se encuentran guacamayos, un tucán, un cerdo salvaje, varias tortugas, coatíes, águilas y hasta un zorro andino, todos víctimas del tráfico animal.