Ucrania.

Deberían haber nacido entre algodones, pero nacieron entre bombas… Sus padres, en su mayoría extranjeros, han esperado mucho tiempo para tenerlos en sus brazos, pero hay una guerra en Ucrania. Son bebés de vientres de alquiler que pasan sus primeras semanas de vida en refugios del metro de Kiev, en brazos de desconocidos.

«Hay que entender que esto es la guerra. No todo el mundo puede venir, los aeropuertos están todos cerrados, así que sus padres no pueden recogerlos», dijo una de las niñeras de los bebés.

Más de 20 bebés son atendidos las 24 horas del día en este refugio y eso crea vínculos emocionales. «Queremos a todos los bebés. Se convierten en parte de nuestro corazón, de nuestra familia, y cuando los padres se los llevan, lloramos», dice otra de las niñeras.

Estas enfermeras decidieron no ser evacuadas porque alguien debe cuidar a los bebés. La mayoría de los padres intentan llegar a Kiev y sacarlos, pero la guerra lo complica todo y es un viaje peligroso para todos ellos.