Pese a representar el 55 % de los vínculos laborales con el Estado, las mujeres solo alcanzan el 42 % de sus puestos jerárquicos en Uruguay, según se advierte en un informe presentado este lunes por la Oficina Nacional del Servicio Civil del país.
Presentado en el marco del cierre del Mes de las Mujeres, el informe, titulado ‘Brecha de género en los puestos jerárquicos en el Estado uruguayo’.
Elaborado por el Laboratorio y Observatorio de la Gestión Humana de la Oficina Nacional del Servicio Civil a partir de un estudio cuantitativo cuyos datos fueron recogidos entre junio y septiembre de 2024.
«La brecha más notoria es en los niveles uno y dos, que corresponden a los cargos políticos y de particular confianza y en esos niveles más del 70 % eran hombres a junio de 2024«, explicó la funcionaria.
También indicó que las áreas más feminizadas observadas se corresponden con los sesgos de género asociados a la histórica división sexual del trabajo.
Puesto estatales por mujeres por primera vez
Así, quien comenzó su presentación recordando que la enseñanza primaria fue el área en la que, a principios del siglo XX las mujeres ocuparon por primera vez puestos estatales.
En cuanto a la brecha salarial, señaló que el informe encontró una de 10,5 % a favor de los hombres que arroja ganancias mayores para estos sobre las de las mujeres en todos los grupos analizados.
Por otro lado, apuntó que en el Poder Legislativo, los datos revelaron un 27 % de bancas ocupadas por legisladoras.
Esto supone «casi un 10 % menos que en el promedio de América Latina, donde es un 36 %».
Durante una oratoria de la que también participaron la viceministra del Interior, Gabriela Valverde; la doctora en Derecho y Ciencias Sociales y representante de la sociedad civil organizada, Marina Morelli; la directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Mónica Xavier, y la ministra de Industria, Fernanda Cardona, remarcaron la importancia de trabajar para reducir estas brechas.
«Es importante que cuando cada una logre acceder a lugares de responsabilidad asumamos el compromiso de empujar para que sean más las que cuenten con oportunidad de desarrollarse», esgrimió Cardona.
También matizó que «no se trata solo de contar números de mujeres» sino de «cambiar de verdad las reglas de juego» y hacer del Estado un espacio «más justo, humano y empático».