Impactante desperdicio de alimentos en Perú

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Perú.

En Perú, 12,8 millones de toneladas de alimentos, casi la mitad del suministro total del país andino, se pierden o desperdician a lo largo de la cadena que se inicia con la producción y culmina con el consumidor final, estimó un estudio.

Según los resultados del trabajo publicado en Sustainability, el promedio de pérdidas y desechos representa el 47,6 por ciento de los alimentos con los que Perú cuenta anualmente.

Estos datos cobran especial relevancia si se tiene en cuenta que la pobreza en Perú, antes del inicio de la pandemia de COVID-19, alcanzaba al 20,2 por ciento de la población (de 32 millones de habitantes) y que la tasa de desnutrición crónica en niños menores de cinco años en 2019 era de 12,2 por ciento, según datos gubernamentales.

“Hay estudios en este aspecto de pobreza alimentaria que demuestran que en Perú hay serios problemas nutricionales que podrían ser cubiertos con esta cantidad de alimentos que se pierden o se desperdician”, afirmó a Scidev.Net Noelia Soledad Bedoya Perales, investigadora de la Universidad Nacional de Moquegua, Perú, y autora principal del estudio.

El trabajo utilizó datos de la FAO de producción de alimentos, comercio y variación del stock del período 2007-2017. Los autores luego dividieron las etapas de pérdidas en cinco fases, desde la producción hasta el momento del consumo en los hogares, y calcularon el porcentaje de merma a partir de porcentajes establecidos para países de la región en un estudio anterior de esa entidad.

De este modo, estimaron que 53 por ciento de la pérdida de alimentos sucede en las etapas de producción agrícola (25 por ciento) y procesamiento y empaque (28 por ciento). Además, 44,04 por ciento de la merma sería de frutas y vegetales (5,6 millones de toneladas al año).

La cuestión de los alimentos que terminan en la basura no es algo exclusivo de la realidad peruana. En Brasil, se ubicaría en el orden del 42 por ciento del total de su suministro, según un estudio de 2019.

En México, a nivel nacional, se desechan en promedio 94 kilos/cápita, según un reporte lanzado este mes por el Programa de Ambiente de las Naciones Unidas. Bogotá, por su parte, exhibe un promedio de 70 kilos de desperdicios en la etapa de consumo. Y en

Belice, el promedio de desperdicio solo en la capital es de 34 kilos per cápita.

En el caso peruano, los autores del estudio estimaron que cada consumidor desecha 67,34 kilos de comida al año.

Entre los alimentos que quedan en el camino a lo largo de la cadena de suministro y los que se desperdician una vez en manos de los consumidores, “Perú estaría entre los países que genera más pérdidas o desperdicio” de comida en América Latina, consideró la investigadora.

Si bien el estudio no se centró en las causas de la pérdida y desperdicio de alimentos, Bedoya Perales señaló que factores interconectados entre sí, como falta de infraestructura y uso de tecnologías apropiadas, deficiencias en la cadena de frío y mal estado o falta de carreteras están ligados a la problemática.

“Somos un país autosuficiente en términos alimentarios, el problema es la distribución”, dijo Bedoya Perales.

Por su parte, Mariana Escobar Arango, representante de la FAO en Perú, quien no participó del trabajo, afirmó que las pérdidas impactan en todo el sistema alimentario.

“Las pérdidas y desperdicios de alimentos generan costos económicos significativos para los hogares, empresas, mercados y municipalidades. Asimismo, se atribuye a los desperdicios la emisión de 3,3 mil millones de toneladas de gases de efecto invernadero a nivel global, debido a su alta composición de materia orgánica”, indicó a SciDev.Net por correo electrónico.

Sin embargo señaló que las conclusiones del estudio de Sustainability solo deben ser tomadas como estimaciones debido a su metodología, una limitación reconocida por los autores del artículo.

 

“Se ha avanzado mucho recientemente en investigar lo que significan estas pérdidas. En lo que se ha avanzado menos es en implementar acciones concretas tanto a nivel de de gobiernos como de los privados”, consideró Miguel Ordinola, investigador del Centro Internacional de la Papa y docente de la Pontificia Universidad Católica del Perú, quien no participó del estudio.

En comunicación telefónica con SciDev.Net, Ordinola mencionó que medidas puntuales como la asistencia técnica a productores acerca del manejo de plagas y enfermedades en los cultivos, y la transferencia de tecnología para la mitigación de estas podrían reducir las pérdidas de alimentos. Asimismo, la “educación alimentaria y nutricional” para consumidores sería otra parte a abordar.

Según Escobar Arango, “trabajar planes operativos específicos y capacitación diferenciada por tipo de actor en los sistemas de producción, poscosecha y comercialización”, así como “identificar las buenas prácticas” en la prevención de pérdidas y desechos también contribuirían en la búsqueda de una solución a la problemática en el corto plazo.

´Por: Nicolás de la Barrera/ Scidev América Latina y el Caribe.

Noticiero Científico y Cultural Iberoamericano – Noticias NCC
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