Por Naix’ieli Castillo, Ciencia UNAM-DGDC

Los felinos son animales carismáticos que siempre han fascinado al ser humano. Todas las culturas antiguas los apreciaban y algunos pueblos incluso los consideraban divinidades.

Por el crecimiento desmedido de la población y una falta de conciencia ecológica, los humanos hemos alterado y destruido los hábitats de esta familia de mamíferos. Actualmente muchas especies de felinos silvestres se encuentren en peligro de extinción o amenazadas.

Cómo identificarlos

Los felinos pertenecen a la familia de mamíferos Felidae, en la que se encuentran decenas de especies desde los icónicos leones hasta el común gato doméstico, comenta  la doctora Verónica Farías González, investigadora del  Laboratorio de Recursos Naturales de la Unidad de Biología, Tecnología y Prototipos (UBIPRO) de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM.

La forma del cuerpo es muy similar en todas las especies de la familia. Las garras son manos o pies provistos de uñas curvas, fuertes y afiladas. Los felinos tienen sus uñas retráctiles, esto quiere decir que las pueden sacar y guardar a discreción. Las usan para marcar su territorio, para trepar a los árboles y también para sujetar a sus presas cuando cazan. Esta capacidad de retraer sus uñas y los cojinetes en sus patas también les sirve para ser sigilosos.

Son carnívoros, pero a diferencia de otros animales como los cánidos que también lo son, ellos tienen una característica que se conoce como hipercarnivoría. Significa que su dieta es exclusiva o casi exclusivamente carne que obtienen de las presas que caza.

Otra característica es su rostro corto, con orejas triangulares, con la punta redondeada, y sus grandes ojos.  Sus mandíbulas son anchas y poseen una fuerte musculatura mandibular para morder y sujetar a la presa.

Los miembros de esta familia tienen  pocos dientes comparados con otros mamíferos carnívoros, pero son dientes muy especializados. Los colmillos están formados para introducirse en la presa, mientras que sus muelas están adaptadas para cortar la carne como si fueran navajas o tijeras.

Su fórmula dentaria es exclusiva de los felinos. Tienen en la mandíbula superior 6 incisivos, 2 caninos, 6 premolares y 2 molares; en la mandíbula inferior poseen  6 incisivos, 2 caninos, 4 premolares y 2 molares.

  • El gato doméstico actual proviene de la especie Felis silvestris lybica, originaria de Egipto, cuna de la domesticación de este felino hace unos 5 mil años.

Todas las especies de felinos son ágiles; sus cuerpos están adaptados para la cacería, es decir que les sirven para esconderse, acechar y repentinamente, saltar y atrapar. Todos pueden trepar árboles pero unas especies lo hacen mejor que otras. Los mejores trepadores suelen tener colas más largas porque las usan para mantener el equilibrio y balancearse.

Problemas con los humanos

Como su dieta depende de cazar a sus presas nativas, los felinos son muy vulnerables a la transformación, deterioro, pérdida de sus hábitat nativos y a la defaunación (pérdida de fauna nativa que son presas de los felinos) de los ecosistemas causada por el ser humano.

Las sociedades humanas con frecuencia entran en conflicto con los felinos porque son percibidos como animales que podrían atacar al ganado, robar aves de los corrales y provocar pérdidas económicas; incluso se piensa que pueden llevarse presas a las mascotas. La realidad es que solamente tienen estas conductas cuando no encuentran suficientes presas silvestres. Si tienen un hábitat con suficiente alimento, no se acercan a las poblaciones humanas.


Felinos silvestres en ecosistemas mexicanos

Margay (Leopardus wiedii)

Es del tamaño de un gato doméstico. Es el mejor adaptado para la vida arborícola. Es tan ágil que sus muñecas y tobillos pueden girar 180 grados. Esto les permite bajar de los árboles con la cabeza hacia abajo. Su piel es manchada. Se encuentra en peligro de extinción.

Jaguarundi (Puma yagouaroundi)

Tiene un pelaje sin manchas, parecido a un puma pequeño. Es de los felinos que menos sabemos de su biología porque es muy difícil verlo. Principalmente es diurno. Frecuenta los bordes de su ecosistema porque le gusta alimentarse de roedores. Hay de tres colores: café grisáceo, café rojizo y café amarillento, lo que habla de una diversidad dentro de la especie. El jaguarundi es una especie amenazada.

Ocelote (Leopardus pardalis)

Es un pequeño felino con un hermoso pelaje con manchas negras alargadas. En México se encuentra principalmente en los bosques tropicales y manglares. Se alimenta de conejos, aves y reptiles. Actualmente es una especie en peligro de extinción por la caza furtiva y la destrucción de su hábitat.

Lince Rojo (Lynx rufus)

También se le llama gato montés. Tiene la cola rojiza y su piel es lisa, aunque puede presentar algunas manchas tenues. Habita en bosques pero está mejor adaptado a las zonas tropicales y semiáridas. Su dieta es principalmente de conejos y liebres pero son flexibles y si no los encuentran se alimentan de roedores, aves o lagartijas. Son de los felinos que más toleran los cambios en su hábitat.

Puma (Puma concolor)

Este gran felino tiene la mayor distribución de todas las especies que hay en el continente. Vive desde el sur de Canadá hasta Sudamérica. Su piel es lisa, café, amarillenta o incluso rojiza. Se le llama león de montaña, pero no es correcto porque los leones pertenecen a otro género, el Panthera. En México, los ganaderos han tenido conflictos con los pumas porque existe la creencia de que atacan a los animales; solo lo hacen cuando no tienen alimento en su hábitat.

Jaguar (Panthera onca)

Es el felino más grande en territorio mexicano. Pesa más que el puma; son animales más robustos y tienen una mayor masa muscular. Pueden pesar entre 35 y 100 kilogramos. La distribución en el siglo pasado llegaba hasta Estados Unidos pero con la destrucción del hábitat es posible que ya no queden poblaciones en ese país.

Actualmente se están creando corredores biológicos para que haya flujo genético entre las poblaciones de jaguar y sobreviva porque está en peligro de extinción. Los aztecas y los mayas los consideraban una deidad, por lo que su valor cultural también es importante.

La importancia de las especies bandera

La conservación de todos los felinos es valiosa para la humanidad. Ya sean pequeños o grandes todos tienen su lugar y función en los ecosistemas y no debería haber una diferencia abismal entre conservar al jaguar o proteger al felino más pequeño como el margay. Sin embargo, siempre hay un sesgo en la conservación: los humanos preferimos o damos más importancia a algunas especies que a otras. Es el caso de los grandes felinos.

“Preferimos conservar a las especies que conocemos mejor, las que consideramos más bonitas o que nos brindan beneficios o simplemente las que nos dan más satisfacción que existan, es por eso que se les han dado más peso a los grandes felinos y muchas veces se les usa como especies bandera”, señala la doctora Verónica Farías.

El beneficio de conservar especies bandera es que indirectamente se conserva también toda la red alimentaria que viene debajo de ellos. La presencia de los grandes felinos, al ser depredadores tope o depredadores alfa, indica que el ecosistema aún tiene una complejidad íntegra. “Cuando se conservan los depredadores tope o las especies clave, indirectamente se promueve el equilibrio en todo el ecosistema”, concluye la especialista.