México. 

Diez mil migrantes esperan sus papeles en el pequeño municipio de San Pedro, en Oaxaca, México. Una familia salió de Ecuador y cruzó la selva del Darién. La dura travesía ha afectado a la hija de una mujer de apenas mes y medio: tiene fiebre y diarrea con sangre.

En carpas improvisadas, Médicos sin Fronteras atiende unas 300 personas a diario: familias y menores, sobre todo a personas con problemas respiratorios por dormir en la intemperie y en el hacinamiento.

Cuando la ONG se instaló en octubre había más de 20 mil migrantes. El coordinador de la misión, Helmer Charris, advirtió los riesgos por ese colapso.

“Están creando una aglomeración de personas que, junto con las malas condiciones de salud, la falta de comida y acceso al agua, puede crear alguna emergencia sanitaria”, comentó Helmer.

Sumado al tapón de Tapachula, en la frontera con Guatemala, el gobierno mexicano ha impuesto un nuevo requisito para transitar por Oaxaca, el siguiente estado en la ruta migratoria, no sin ofrecer unas condiciones dignas.

Javier y su esposa deben bañarse y lavar su ropa en el río, luego pasan todo el día en una fila bajo el sol para recoger sus documentos.

En los 300 kilómetros, partiendo de Tapachula, hay hasta 7 retenes aleatorios migratorios: un recrudecimiento marcado por Estados Unidos, según el padre Solalinde, un activista de los derechos de los migrantes.

“Quieren hacer del sun, como un gran ‘corral’ por no decir una cárcel, en donde los migrantes tengan que estar a la fuerza. Vemos que los quieren retener a toda costa, les dan documentos, pero esos documentos que sirven poco tiempo o se los quitan más adelante”, dijo el padre.

Pese a todos esos obstáculos, casi ninguno piensa en regresar. Lizete y su familia se marcharon por temor a las bandas criminales de la periferia de Quito: su única opción, ahora, es seguir adelante.

El pueblo de San Pedro, de 10 mil habitantes, ha duplicado su cantidad por la llegada de los migrantes varados en ese punto: el nuevo epicentro de la migración hacia Estados Unidos.